Si hay algo que me haga sentir mala persona es el sentimiento de envidia. No la envidia ‘sana’, como algunos la llaman, esa que nos impregna cuando vemos que alguien, por méritos propios, por su esfuerzo personal, alcanza aquello que nosotros quisiéramos como nuestro. Ese tipo de ‘envidia’ hace que me alegre de los logros [...]
Archive > Mayo 2005
Vivo?
No creo que tenga nada que ver con Santa Teresa y su ascetismo, pero desde hace unos días, también vivo sin vivir en mi. Tan alta dicha, más que esperarla, la sufro. No es éxtasis divino, sino más bien castigo mental (¿autoimpuesto subconscientemente? No lo sé), pero debería dominar esta confusión antes de que derive [...]
Insomnio (y II).
Valerianas y tisanas. Ya he dejado de tomar café, la coca-cola hace años que no la pruebo. Cenas frugales, por supuesto, nunca picantes. Tengo el dormitorio lleno de ovejas, leo las novelas más aburridas: lo único que me provocan es dolor de cabeza. Me levanto, paseo descalza, me fumo tres últimos pitillos. Un vaso de [...]
Batallas.
No me gusta discutir. Siempre procuro evitarlo: repliego mis velas aún antes de que comience la batalla. Considero que ya nos complicamos demasiado la vida como para enzarzarme con alguien en un combate dialéctico que no va a llevarnos a ningún sitio, donde nadie va a dar su brazo a torcer y el punto de [...]
Insomnio.
Algunas veces no puedo dormir. Entonces encuentro mil cosas que hacer antes de meterme en la cama, donde me devano los sesos buscando soluciones improbables a un problema que no es tal, porque la respuesta está en el sentido común. Pero siempre he adolecido de lo mismo: el sentido común es el más extraño de [...]
Nada.
Hay días que son para nada… días para estarse quietecita y pasar desapercibida… Días para no pensar, porque sabes que nada bueno saldrá. No digas, no te muevas, no pienses, no hagas…: hoy es un buen día de nada.
Mi infancia son recuerdos…
Los días de poco trabajo, o de poco público, los días de primavera como hoy, gusto de perder cinco minutos mirando por la ventana de mi oficina. Lo que veo desde ella no es gran cosa quizá para otros ojos, pero a mí me evoca recuerdos de mi infancia. Hay un patio de una casa, [...]


Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...
