Archive > 24 Agosto 2005

Horas (y II)

Nunca nos despedimos. Es como mi pequeño conjuro contra no volver a verle. Ese día, simplemente me sentó en sus rodillas y me abrazó. Me apretó tan fuerte como yo necesitaba, con ese abrazo que él sólo sabe dar para hacerme sentir que estoy viva, mientras sentía su aliento y la barba de dos días [...]

Continue reading