
Te echo de menos. Pero no te confundas, sólo es por motivos prácticos: el té para dos termina siendo muy aburrido cuando eres uno solo. Necesito ayuda para quitarme estas botas y no tengo quien me ponga azúcar en el café. Bailar el Round here de George Michael sola tampoco tiene demasiado sentido, y me resulta muy difÃcil comprobar que cada uno de los lunares de mi espalda siguen donde deben estar.
Además, los gatos empiezan a preguntar por ti y a las paellas siempre les sobra arroz.
Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca habÃa visto, escarbando dÃa a dÃa para encontrar su camino. Ya lo decÃa Mozz: Oh darling, it's all for you ...

13/10/2005 at 23:36 Permalink
hola, lindo blog… si queres pasa por el mio dale
vamo españa!! que todos mis abuelos son de ahi.
joaquin
14/10/2005 at 12:34 Permalink
Si lo digo yo, hay que ser practicos, sobre todo en estos días que uno solo no es capaz de afrontar la hipoteca.
Hay que ser practicos, mejor dos que uno, siempre hay uno por si el otro falla.
14/10/2005 at 12:53 Permalink
es la paradoja de la dualidad, cuando no la tienes la deseas, cuando la tienes desearías, por momentos, no tenerla…
¿uno más uno suma uno?
14/10/2005 at 16:54 Permalink
espero que te vuelva pronto. Hay que asegurarse de que los lunares no vuelan sin permiso.
17/10/2005 at 18:24 Permalink
Se me olvidó decir lo de la hipoteca, gracias por recordarlo.
Lo ideal sería que uno más uno sumaran uno.. o dos.
Gracias, Nimue, yo también lo espero. No me gustaría encontrarme de pronto sin lunares. Necesito un guardaespaldas!
Por cierto, Memento, nadie es profeta en su tierra ni en su tiempo.
Besos a todos.