Archive > Enero 2006

Brújulas.

Ella salta sobre los charcos en una playa de invierno.
Él avanza sobre un asfalto gris.
Ella encontró su norte prendido en una piel.
Él huye de su frío volando hasta el sur.
Ella trenza y destrenza su pelo.
Él engarza amaneceres como pompas de jabón.
Ella ahueca sus manos.
Él vierte el perfume.
Ella [...]

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Buen día.

 
¿O acaso que te pinten una sonrisa nada más despertar no es la mejor forma de afrontar el día?
 
 

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En pie de guerra.

Ya está.No puedo demorar más la batalla si quiero ganar esta guerra. Ya tengo a mis soldados, cientos, miles, dispuestos en filas de a cuatro.Los objetivos están señalados, el mapa de su secuencia estudiado. Los días A, I, H y E marcados en rojo.Las armas preparadas, los ánimos a punto.Será una lucha sin cuartel, en [...]

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Lección de anatomía: ojos.

Desde el albahaca al oliva, pasando por el turquesa y el ‘casi-gris’, dependiendo de la luz y del estado de ánimo.Aunque hay quien los ve azules, son verdes como el trigo verde por parte de padre y miopes por la gracia de Tutatis.Polifacéticos ellos, saben reír, saben llorar, saben hablar.Azotan con ira, acurrucan sueños, derraman [...]

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Los cinco extraños hábitos de Ampharou.

Por cortesía de 3nity he sido invitada a describir cinco de mis extraños hábitos, así que procedamos a ello transcribiendo el reglamento, más que nada, por no contradecirlo:
«Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis [...]

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Cumpleaños feliz.

Nunca he sido tan mayor como hoy, y sin embargo, nunca me he sentido tan llena de vida.
Así da gusto cumplir años.
Puede ser quince de enero cada día, cuando alguien me cambia por vida las penas.

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La pequeña Memole.

La pequeña Memole ya no es pequeña. Creció y los años se le vinieron encima. Ahora pasea sus huesos por esta ciudad, embutida en su eterno abrigo, con un sombrero calado hasta los ojos, con una bufanda que le tapa la barbilla. La pequeña Memole cambió sus labios de fresa por una mueca ingrata dibujada [...]

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