Volvió a acomodar los labios a la forma del borde de aquella taza mientras sus ojos se clavaban, sin verla, en la máquina de tabaco, desenchufada hacÃa tantas semanas que más olÃa a un «no quiero lÃos» del dueño que al «averiada» que lucÃa en fluorescente verde. Tardó algo más de diez segundos en tomar aquel sorbo de café. Diez segundos son apenas un instante, un tremendo lapso de tiempo para un acto reflejo como es beber. Un acto reflejo seguido de otro, volver a dejar la taza, con un sorbo de café menos, con una huella de carmÃn más, sobre el platillo que está sobre la mesa que está en esta cafeterÃa que está…
Sobre esa misma mesa de esa misma cafeterÃa, abierto, el libro que ocupaba ahora sus desayunos y sus cortos trayectos en autobús. Lo habÃa empezado con el anhelo de aprehender al menos parte del conocimiento que se encerraba entre esas pastas rojas y ya un tanto gastadas, pero en ese preciso instante, en esa precisa página, las palabras que revelaban la subida a los altares por méritos propios del bardo de Strarford se diluÃan irremediablemente ante sus ojos al igual que cualquier idea se disolvÃa en su mente tan al instante de concebirla que pareciera que nunca habÃa existido.
TenÃa una vaga consciencia del lugar que ocupaba ahora mismo, pero le habrÃa dado igual que fuera ese o cualquier otro. Se sentÃa totalmente ajena del sillón que ocupaba, de la mesa que tenÃa delante, del bullicio de la cafeterÃa en esa hora punta. El tiempo prácticamente se habÃa detenido, se habÃan detenido los latidos en sus sienes y las risas de los que ocupaban la mesa contigua a la suya llegaban desde algún lugar lejano. La gente entraba y salÃa, pero todo giraba a su alrededor fluyendo como las gotas caprichosas de una lámpara de lava.
Sobre esa misma mesa de esa misma cafeterÃa, abierto, el libro que ocupaba ahora sus desayunos y sus cortos trayectos en autobús. Lo habÃa empezado con el anhelo de aprehender al menos parte del conocimiento que se encerraba entre esas pastas rojas y ya un tanto gastadas, pero en ese preciso instante, en esa precisa página, las palabras que revelaban la subida a los altares por méritos propios del bardo de Strarford se diluÃan irremediablemente ante sus ojos al igual que cualquier idea se disolvÃa en su mente tan al instante de concebirla que pareciera que nunca habÃa existido.
TenÃa una vaga consciencia del lugar que ocupaba ahora mismo, pero le habrÃa dado igual que fuera ese o cualquier otro. Se sentÃa totalmente ajena del sillón que ocupaba, de la mesa que tenÃa delante, del bullicio de la cafeterÃa en esa hora punta. El tiempo prácticamente se habÃa detenido, se habÃan detenido los latidos en sus sienes y las risas de los que ocupaban la mesa contigua a la suya llegaban desde algún lugar lejano. La gente entraba y salÃa, pero todo giraba a su alrededor fluyendo como las gotas caprichosas de una lámpara de lava.

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca habÃa visto, escarbando dÃa a dÃa para encontrar su camino. Ya lo decÃa Mozz: Oh darling, it's all for you ...

29/03/2006 at 14:53 Permalink
Mmm…esa sensación … escapar de todo, hasta de mí…
Precioso , me ha gustado muchísimo
Besitos
29/03/2006 at 15:40 Permalink
que bonito!:)
29/03/2006 at 15:56 Permalink
Qué buenos son esos momentos en los que te sientes absorta de todo y de todos, esos segundos que saben a gloria cuando con un chasquido interno vuelves a la realidad…
Un beso.
29/03/2006 at 16:20 Permalink
Sola rodeada de gente… qué sensación más común.
¡¡Cuantas historias te surgen de una cafetería!!! me gustan…
30/03/2006 at 8:18 Permalink
Me ha encantado, y despues de no aparecer por aqui durante tantos días, el cambio de look tambien me ha encantado!!
30/03/2006 at 10:55 Permalink
jolie jolie
30/03/2006 at 11:03 Permalink
¿Escondés una ausencia o abandono? Estilísticamente opuesto, pero sos una Gopegui en potencia.
30/03/2006 at 17:59 Permalink
Lo que comúnmente se denomina “quedarse colgao”. Tú lo expresas más bonito, de cualquier forma.