Siempre se le dieron bien las palabras. Por puro afecto, leía y aprehendía de ellas su esencia más íntima como un recolector de miel.
Era hábil al pronunciarlas, jugando con sus significados hasta debajo del agua y, cuando las escribía, las hilvanaba con la maestría del mejor sastre. Siempre era capaz de encontrar [...]
Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...
