Siempre se le dieron bien las palabras. Por puro afecto, leÃa y aprehendÃa de ellas su esencia más Ãntima como un recolector de miel.
Era hábil al pronunciarlas, jugando con sus significados hasta debajo del agua y, cuando las escribÃa, las hilvanaba con la maestrÃa del mejor sastre. Siempre era capaz de encontrar la más adecuada, la más convincente cuando querÃa convencer, la más hilarante para hacer reÃr, la más tierna para conmover…
Adoraba las palabras desde que podÃa recordar, y por eso las mimaba y guardaba como un tesoro, con el anhelo de que ellas siempre le devolvieran sus atenciones y nunca se le mostraran huidizas.
Ahora, además, habÃa conseguido dar otra vuelta de tuerca.
Por casualidad, como ocurren casi todas las cosas importantes, su preciada colección de palabras empezó a ser insuficiente. Y asÃ, movido por la deliciosa obligación de cumplir con aquella primera promesa que le hiciera aún antes de conocerla, sucumbió al placer del alquimista y, aunque sin alambiques ni piedras filosofales, se dio al fecundo entretenimiento de inventar palabras para ella, que mezclaba con las ya conocidas en una suerte de glÃglico que tan sólo ambos entendÃan.

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca habÃa visto, escarbando dÃa a dÃa para encontrar su camino. Ya lo decÃa Mozz: Oh darling, it's all for you ...

21/04/2006 at 5:04 Permalink
guapata
21/04/2006 at 8:19 Permalink
Inventor de palabras… creo que de mayor quiero ser inventora de palabras también, así arranco sonrisas
Tú has conseguido dibujarme una .
Besitos
21/04/2006 at 9:14 Permalink
Pues mira por mi no hace falta que inventes ná porque te se da mu bién lo del palabrerio y tal, no como a otrasss. Usease que ya testas pasando por mi blos y diciendome algo cariñoso, no siendo que aluego en la quedada del reyno no tengamos ná que decirnos.
21/04/2006 at 18:08 Permalink
inventor de lenguajes, que es lo que llegará a ser. el placer de hablar una lengua que nadie más conoce debe ser similar al encuentro con un ser divino…
23/04/2006 at 16:47 Permalink
Pues al prota de tu historia le pasa como a mi amigo, sólo que a éste último le salen sin querer queriendo, debido a una simpática y fecunda dislexia.