Ya lo decÃan los Gabinete Caligari, y alguno de vosotros la última vez que os conté un sucedido de la cafeterÃa a la que voy cada mañana. Ya os he relatado varios, y podrÃan haber sido muchos más si no hubiese resistido la tentación de hacerlo. La verdad es que mis desayunos darÃan para un blog monotemático, quizá me lo plantee algún dÃa.
Hoy he asistido, parapetada tras mi libro y como si se tratara de un documental de National Geographic en directo, a un ritual de cortejo tÃpico, y no precisamente del urogallo.
Las florecillas nórdicas que acuden a la escuela de español que hay en la misma calle han florecido, y pasean, entre clase y clase, sus otrora nÃveas humanidades, tostadas ya por el sol de esta AndalucÃa que tanto les gusta.
Una de ellas, doble perfecta de Scarlett Johanson, arriesgándose a llegar tarde a la primera hora, se apoyaba despreocupada en la barra del bar, fumando con desgana el último cigarrillo antes de entrar a clase.
El camarero, que ya suma varios trienios en su propia crisis de los cuarenta, danzaba dentro de la u que forma la barra, afanándose por mantenerla limpia sobre todo en las cercanÃas de la chica, quitándonos al resto las tazas casi al tiempo que dábamos el último sorbo para meterlas en fregadero que, casualmente, queda justo en el mismo punto en el que ella estaba sentada. Diligente y atento al más mÃnimo gesto de la nÃnfula, recordaba a un Humbert Humbert rendido a los pies de su Lolita que, entre divertida y despreocupada, se dejaba atender y agasajar.
Pero llegó el momento fatÃdico y sacó su pequeña cartera serigrafiada con algún personaje de dibujos animados. Al tenderle el euro del café, él tomó su mano con auténtica veneración mientras susurraba un «te espero en la pausa».
Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca habÃa visto, escarbando dÃa a dÃa para encontrar su camino. Ya lo decÃa Mozz: Oh darling, it's all for you ...

27/04/2006 at 11:46 Permalink
Voy a tener que ir un día de estos a esa cafetería. Por su puesto sólo
27/04/2006 at 12:00 Permalink
Vaya, sí que suceden cosas interesantes en tus desayunos! o eso…o que tú consigues que parezca interesante algo que no tendría por qué serlo…
Beaumont, tú no te pareces a Scarlett Johanson , no te molestes en ir ..
Besitos
27/04/2006 at 17:28 Permalink
Y tú no estabas en la pausa? QUIERO SABER QUÉ PASOOOOOOOO!!!!!
27/04/2006 at 18:44 Permalink
La primavera. Y es que de ilusión también se vive.
28/04/2006 at 9:45 Permalink
Los homo sapiens, genero hombre, arrastramos con nosotros esa innoble condición de bufón patético en cuanto el nivel de testosterona en sangre toma el control. Se compasiva. Y cuanto menos abultada la billetera, mayor el nivel de dihidro-testosterona, la que aclara pelo de arriba y lo multiplica en las cavidades más insospechadas de nuestra geografía anatómica, mayor patetismo. Yo, mísero de mi, me conformo con mirar a las nínfulas. Bastante maldición de sísifo llevamos a cuestas para redondear la escena dando bricos, babeando y haciendo cabriolas ante la “maciza” de turno (perdón por este último carpetovetónico y grosero término).
28/04/2006 at 12:58 Permalink
¿Porque los camareros siempre se llevan a la chica?
04/05/2006 at 9:08 Permalink
Bonita descripción