Tres días para veintitrés.
Archive > Julio 2006
La novia.
Llegó a la puerta corriendo, con los zapatos mojados en una mano y sosteniendo el vestido con la otra. Él venía justo detrás, seguido de esos pocos amigos que aún duraban a esas horas de la noche. Ahora me tienes que coger. Abrió la puerta y la sostuvo en brazos justo el tiempo de cruzar [...]
Felicidad.
Hay quien es tan pobre que mide su felicidad en los metros cuadrados de una casa, de un jardín. Hay quien lo hace en los caballos de motor de un coche, en los metros de eslora de un barco o en los kilómetros que lo separan del país de donde procede la chica que cuida [...]
Dormir.
El tipo no le gustaba nada. Enfundado en aquel traje que parecía prestado a pesar del calor. Demasiado pálido, casi color de ultratumba, y esas sombras lívidas que le enmarcaban los ojos febriles. Parecía desesperado. Además, no traía equipaje, sólo aquella pequeña bolsa de mano.
En todos los años que llevaba empleado en aquella pequeña pensión, [...]
De gatos, autobuses y otras historias.
Wey es mi gato tabby gris, aunque sería más acertado decir que yo soy su humana caucásica morena. El caso es que, de mi vuelta de Madrid, me lo encontré enfermito. Desarreglos intestinales, podríamos decir, que me han tenido toda la semana visitando al veterinario.
Para la primera visita cogí al pobre animalillo, [...]
Son de amores.
Raro en mí, llegué a la parada mucho tiempo antes de la hora prevista para la salida del autobús. Una simple marquesina, sin asientos suficientes para todos los que allí estaban y que serían mis compañeros de viaje. Maletas amontonadas, bolsos, cada vez iba llegando más gente, mientras que los que estábamos, buscábamos cualquier [...]
Quedando.
Si es que tenía que pasar. De pronto, se juntan una chica del montón de las chicas maravilla, una mariposa de alas preciosas, la sonrisa más dulce que se vio jamás y un chico malo como los de antes en una tarde ociosa y ya no hay vuelta atrás. Hablan, conspiran y lían y relían [...]

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...