Aquella residencia entre jardines, saqueos buscando una simple silla. Las noches en La Perola y decenas de despedidas de soltera fingidas. Los cortos de «Spiven Stilberg», horas de Trivial, una pistola de agua y una tarta de chocolate volando por el comedor.
Los siguientes años y los conciertos. Cogollos en la Judería y calamares en Achuri. [...]
Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...
