O de quién te ha visto y quién te ve.
Exposición de Pablo Pérez MÃguez en el Palacio de la Diputación de Cádiz sobre los años de la movida. Ese era el otro ‘evento’ cultural que aclamaban Cerocoma y Kamenah. Curiosas, cuanto menos, esas fotografÃas que nos trasladan a la década de los ochenta, década en la que sólo me dio tiempo a llegar a los veinte años y en la que, por lejanÃa (concepto que aquà rebasa el espacio y el tiempo), me perdà todas aquellas cosas insólitas que sucedieron en la capital del reino. Casi toda la referencia que me llegó de esa mÃtica «movida» fue cada sábado por la mañana a través de «La bola de cristal», donde empezaron a hacérseme familiares los rostros que este verano he visto en esa exposición: Alaska, Santiago Auserón, Tino Casal, Pedro MarÃn (este ya era familiar, sólo habÃa que echar un vistazo a las carpetas de las compañeras del cole), Alejandro Magno, luego convertido en Sanz…
La reina indiscutible de la exposición y el motivo de mi recelo a hablar de ella, sin duda, McNamara. Si a alguien le han recitado al oÃdo al menos cinco veces al dÃa los primeros versos de su canción «Ultraceñidas», entenderá la razón.

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca habÃa visto, escarbando dÃa a dÃa para encontrar su camino. Ya lo decÃa Mozz: Oh darling, it's all for you ...




13/09/2007 at 16:05 Permalink
Yo lo único que recuerdo de esa época es la bola de cristal que me encantaba. Debió ser un desmadre auténtico.
Por cierto esa canción de McNamara…es inclasificable! por decirlo de alguna manera…que cosa mas rara!
13/09/2007 at 17:37 Permalink
¿Seguro que fue en París?
13/09/2007 at 18:00 Permalink
La exposición tiene que ser un cachondeo con todos esos personajes frente al objetivo.
Otra visión -en la misma línea- de la movida es la primera época de Alberto García Alix, aunque más cruda y anónima.
13/09/2007 at 19:04 Permalink
Yo soy del año de naranjito, asiq me enteré poco de todo eso, de hecho no me suenan ni Santiago Auserón ni McNamara :S El resto si
14/09/2007 at 14:20 Permalink
Esa misma lejanía, la física, fue la que me impidió a mí conocer la movida de primera mano,
15/09/2007 at 18:06 Permalink
Que tiempos en los que el maquillador de David Bowie se hizo de oro