¡Cuántas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas, engañamos al diablo mismo!
William Shakespeare, Hamlet, acto III, escena III.
La imagen, de Manuel Boix.
Archive > Abril 2008
¡Cuánta razón tiene Polonio!
¡Han vuelto!
En realidad llevan aquí algo más de una semana, asombradas como nosotros de este buen tiempo repentino. Han vuelto para alegrarnos las mañanas y los atardeceres con esos gritos y esas cabriolas en el aire. También han vuelto para desespero de mis gatos, que no se pierden ni uno de sus caracoleos delante de mi [...]
Expiación.
Al observarle durante los primeros minutos de su parlamento, Cecilia experimentó una grata sensación de que se le encogía el estómago mientras contemplaba lo deliciosamente autodestructivo, casi erótico, que sería estar casada con un hombre tan cercano a la belleza, tan sumamente rico, tan insondablemente estúpido. Le daría muchos hijos con la cara grande, todos [...]
Perfumes.
Supongo que, como todo el mundo, en cuestión de olores, tengo unos gustos muy particulares. Normalmente no uso perfume, me basta con ir bien limpita y las fragancias que ya llevan el gel de baño y las cremas para el cabello y la piel que uso. Pero cuando llevo, y de unos años a esta [...]
Altavoz.
Capítulo ocho. Al atardecer, nubes altas en el cielo del oeste formaron una fina capa amarilla que se fue adensando…
… la llevaban monísima, con sus medias amarillo limón, y un vestidito blanco con limones…
Ocho. Al atardecer, nubes altas en el cielo del…
… y Cuca, pues como siempre, no iba mal, demasiado clásica…
Al atardecer, nubes altas [...]
Etreinte.
Mirad ahora. Nunca veréis nada tan hermoso como dos amantes dormidos. Desnudos, sobre la piel tan solo el sudor compartido. Los miembros entrelazados ahora lasos, después de la tensión del placer dado y recibido. Arrullándose recíprocamente con el rumor que sale de las gargantas de los que descansan una vez ahogados los gemidos.
Mirad ahora. No [...]
Tocando techo.
Hoy la ciudad amaneció bajo techo. No un techo bonito, lleno de frescos o artesonados. Tampoco un techo de cristal que dejara pasar el sol. Era un techo gris y pesado como de cemento. Y era un techo malo, muy malo, con goteras que han durado todo el día mientras se iba cayendo a trozos.
Espero [...]

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...