Los que sois habituales a esta bitácora habéis leído algunas veces en ella historias que tienen que ver con el café. Con un café en concreto, al que acudo todas (o casi todas) las mañanas de mi vida laboral desde hace un montón de años. Me acostumbré a ir allí porque estaba cerca de mi [...]
Archive > Abril 2009
Sueño.
He vuelto a soñar con ella. Como cada cierto tiempo. Sabía que iba a morir: en esto, como siempre, los sueños superan la realidad, porque nadie que la conociera hubiera podido sospechar que quince días bastarían para llevársela.
Sabía que iba a morir, en mi sueño, y en qué preciso instante. Y había vuelto para despedirse, [...]
Abril.
Y como hoy ya ha empezado a hacer calor, pero calorcito del bueno (¡por fin!), pues toca el post de abril, que la ilustración lo merece.
La obra de Schiele que corresponde a este mes en mi calendario es Desnudo con medias verdes, dibujado en 1918, y que es parte de esos dibujos eróticos que, como [...]
Phalaenopsis.
India ya está reclamando su post mensual, y yo tenía previsto para hoy otro (sí, anoche no me podía dormir, y cuando no duermo, pienso, igual que cuando friego), pero ha sido llegar esta mañana a la oficina y encontrarme en el correo las fotos que una compañera, Rosa, les había hecho a mis orquídeas [...]
Terminatrix.
Sí. Esa soy yo. Eso sí, sin querer, no vayáis a pensar. Pero es que últimamente parece que no hay cosa que toque que no muera directamente en mis manos. Cosas con enchufe, digo. Las demás (no asustaros) todavía sobreviven.
Como ya os conté, Beaumont consiguió revivirme el pc, me cedió su portátil y nos buscamos [...]
Lunes de pascua.
La cruel vuelta de las vacaciones, cuando no eres tú la que vuelve y sin embargo estás igual de sola.
El afilaó.
De las cosas que más me gusta recordar de cuando era pequeña y vivía como un cachorrillo en casa de mis padres sin haber ido siquiera todavía al colegio, en los días en que mi mayor preocupación era que mi Nancy tuviera el pelo bien brillante y volver a ser la ‘madre’ en los juegos [...]
Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...

