Ya os he hablado de mi phalaenopsis anteriormente (que por cierto, todavía tiene esas flores y unas cuantas más). Es la sensación de mi oficina. Todos los que están allí, o los que por allí pasan no pueden evitar admirarla. Y la que más enamorada está de ella es mi compañera E. Desde el principio le encantó, decía que le inspiraba serenidad. Desde que perdió las flores el año pasado ha estado controlando cada cambio de la planta hasta que le han vuelto a salir. Le gusta, pero le parece tan delicada que no se atrevía a tener una en su casa, por miedo a que no resista. Pero el otro día descubrió en la floristería de al lado de la oficina que vendían unas en miniatura. Ni corta ni perezosa, se compró una blanca, que decidió dejaría en su mesa de trabajo porque le transmitía buenas vibraciones. La planta no debía pensar lo mismo, o igual es que las emitía pero no las recibía, así que a los pocos días empezó a mustiarse a una velocidad preocupante. E. preguntaba, la miraba, la remiraba, la requebraba y la mimaba, pero empezaron a caérsele las flores. Así que no me extrañé nada cuando un viernes a última hora, al salir del baño, vi a E. deslizarse por las escaleras con su orquídea en la mano. No me extrañé nada hasta que volví a mi sitio para recoger mis cosas y me encontré a E. sentada en su silla y hablando por teléfono.
Cuando terminamos de trabajar con los expedientes los vamos metiendo en esos archivadores definitivos de cartón a los que algún cachondo le puso el nombre de ‘nichos’. Los tenemos clasificados por meses. A medida que vamos terminando con los expedientes de un nuevo mes, se abre la caja correspondiente que se etiqueta. La semana pasada me tocó archivar. Un encantador y ameno trabajo que me gusta tanto como ‘archivar’ la ropa en mi casa. Primero los ordeno por fechas y luego me voy al estante. Voy sacando el nicho de cada mes y dentro de él, ordeno los expedientes con los que ya están. Algunos de finales del año pasado, unos cuantos de marzo, bastantes de abril, un par de ellos de junio para los que hay que abrir un nuevo archivador y el ciento y la madre de mayo. ¿Dónde está la caja de mayo? Le pregunto a las compañeras, por si alguna la ha cogido para consultar algo. Busco en el archivo requetedefinitivo, en otro despacho. Rebusco por otros estantes. Llevo un mes mecanizando archivos de mayo y estoy segura de que los he guardado. No aparece. ‘No habrás abierto el nicho’, me dice una de las compañeras. Las demás asienten. Yo no me conformo, sigo buscando. Cuando he removido media oficina, y sin mucho convencimiento, monto una nueva caja y le pongo la fecha. Todavía sigo buscando la anterior.
Tengo sustico.

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...


16/06/2009 at 14:05 Permalink
Te juro por lo más sagrado,que al comenzar a leer el post, pensé que ‘phalaenopsis ‘ era alguna rara enfermadad ( leve, leve, pero extraña) que padecías….ains, yo también tengo sustico, pero me se va pasando….
La caja del mes de Mayo la ha utilizado tu compañera para darle el requiém a la planta, jajajajajaja. Pues no las llamáis nichos? Pues eso, jajajajajaj….
16/06/2009 at 16:10 Permalink
Si tú me archivas la ropa, yo te archivo el papeleo…con lo organizada que soy yo para eso!!!…¿podríamos pasar por gemelas?así,cuando te toque la tarea nos intercambiamos…te costaré sólo las tres cuartas partes de tu sueldo
Qué guapos Cotten y Boyer…y ella,claro!
Ya sabes…aprovecha que estoy en rebajas…y que te hago descuento de amiga!XDXDXDXDXDXDXD
16/06/2009 at 18:08 Permalink
Cuando hablas de phalaenopsis supongo que te refieres a orquideas. Debe ser un lujo tu oficina por lo que cuentas. Besos
16/06/2009 at 18:34 Permalink
Ampharou!! para los enlaces elige un tono fosforito…que si no “algunos” no ven a dónde lleva la palabra phalaenopsis jijijijijijijijijijiji
17/06/2009 at 10:12 Permalink
Menda, si fuera una enfermedad, sería como la de Chloé, la protagonista de La espuma de los días
Y lo de la caja, pues otro misterio (aunque el más gordo es que mi phalaepnosis siga viva). Esto de ver gente donde no tiene que estar y que las cosas no estén donde debieran está empezando a preocuparme
India, te gusta más así?? Y de tu generosísima oferta voy a ir pasando, primero porque a mí no me gusta archivar ropa ni papeleo (y no quiero pensar lo que me ibas a pedir por archivarme las dos cosas) y segundo porque no creo que pasásemos por gemelas: tú dices que en verano te pones renegría y yo hago que a mi lado, Cásper parezca familia de Eto’o
Wood, sí, son orquídeas. Malvas y violeta. Más bonitas que son ellas. Y bueno, mi oficina sería un lujo si no fuera porque últimamente se parece demasiado al plató de Cuarto milenio…
Besines para todos.
17/06/2009 at 12:12 Permalink
Se me ha quedado una expresión ….
17/06/2009 at 14:08 Permalink
Mi compañera de oficina tiene un cactus, no hace el mismo efecto que una orquídea.
Me gustan tus post.
Un saludo.
17/06/2009 at 15:45 Permalink
PUede parecer pedante, pero yo sabía lo que era la ‘phalaenopsis ‘.
Saludos.
17/06/2009 at 18:55 Permalink
Yo sigo preocupada por el nicho de mayo…dónde está?. No te pedirán un rescate no?
Las orquideas me encantan, creo que ya lo he dicho, pero te aguantas y lo vuelves a leer, en casa tengo dos, a la oficina ni se me ocurre llevarla, que seguro allí se muere del asquito…
besines
17/06/2009 at 22:40 Permalink
Y por qué no le regalas una planta carnívora a tu compañera? igual espanta a los malos espíritus…o se los come…
17/06/2009 at 23:02 Permalink
Carmen, expresión???? Pero tú sabes qué eso???
Athe, bienvenida. Es cierto, la orquídea es más vistosa… pero dicen que los cactus absorben las malas vibraciones.. igual tenía que poner yo allí una chumbera o algo…
Landa, tú es que eres mu listo
Yo supe lo que era cuando me la regalaron. Y tengo que confesar que tuve que mirar el cartelillo que lleva pegao pa escribirlo bien
Livy, el nicho de mayo se lo tienen que haber llevao a Chiclana (para los de fuera de Cádiz, aquí ya no se entierra a nadie, el cementerio está en Chiclana). Yo es que en casa no puedo tener plantas, a los dos gatos les encanta, y no precisamente mirarlas…
Martaaaaaaaaaaa, qué buena idea!! Habrá que ver si en la floristería las tienen. Eso sí, espero que no se coma a mi compi, que es mu pequeñilla ella…
Mirad dónde trabajo. Decidme si no es para tener miedo:
http://www.youtube.com/watch?v=7XLeCoqWzIU
Besines para todos.