El destino sí, era conocido: Córdoba, lejana y sola. Hasta allí arrastramos las maletas, que no a nosotros, que íbamos con toda la ilusión. Viaje en tren, llegada a la habitación más minúscula en la que haya estado del hotel mejor situado que pudiésemos esperar, y de nuevo a la calle, que nos esperaban cuatro días de una primavera en pleno otoño para recorrernos la ciudad.
Córdoba es preciosa, y preciosa nos la encontramos, a Córdoba y a una amiga del alma, de esas de las que por mucho tiempo que pase (¡que veinte años no son nada, Pepa!), y aunque no sepas de continuo de ella, siempre está ahí, y celebras poder regalarte con ella unos buenos ratos de charla, hermosas risas, sabrosas viandas y buenas copas.
Córdoba ha sido sol, ha sido calle, ha sido una Mezquita que me precipitó a lo más cerca del síndrome de Stendhal que he estado nunca, judería hermosa, calles intrincadas y aroma de flores. Ha sido preciosos jardines en el Palacio de Viana, plazas en las que quedarse a vivir, un barrio que clamaba por su virgen, horas marcadas por soleares, agua cascabeleando en fuentes y el acento característico de su gente.
Han sido cuatro días de olvidarnos de todo (que sí, mamá, que llegamos bien) en los que hemos disfrutado con todos los sentidos de lo que allí nos encontramos. Hemos prometido volver, y nosotros, que somos hombres de honor (yo un poco menos. Hombre, digo, que de honor sí que soy) cumpliremos nuestra palabra. Para no faltar a nuestra promesa y, sobre todo, porque nos han quedado varias cosas que averiguar, a saber, ¿son el resto de los cordobeses y cordobesas tan guapos como los que hemos visto? ¿sobrevivirá el perrillo de la plaza San Agustín al vicio de corretear a los coches en marcha? y, sobre todo, ¿cómo es el recipiente donde Santos hace sus exquisitas tortillas?

Este es el blog de la loquita risueña, la que gobierna mis deseos, la dueña de mis esperanzas. Dos años escuchando su voz, imaginándome un sur que nunca había visto, escarbando día a día para encontrar su camino. Ya lo decía Mozz: Oh darling, it's all for you ...




24/11/2009 at 16:08 Permalink
Madre de Dios!!!!! ‘Eso’ es una tortilla?
Me alegro mucho de que te lo hayas pasado tan estupendamente, mi niña.
24/11/2009 at 16:50 Permalink
Eso es una de las columnas de la Mezquita?? Mi madre es de Córdoba y he estado varias veces y la sensación que produce entrar en ese sitio tan imponente, tan majestuoso… no varía. Sobrecoge y fascina.
Es una ciudad preciosa ¿vísteis los patios de flores? si podéis volver para las fiestas de los patios de Córdoba os alegrareis!
besitos!
25/11/2009 at 9:11 Permalink
Que bien Ana.
Andalucia es mi gran cuenta pendiente, no he visto nada. Siempre tiro parriba, digamos que la cabra va pal monte.
A ti Córdoba tampoco te pilla muy lejos no. Conmigo trabaja uno que tiene familia en Cordoba y dice que es preciosa, mas que Granada.
Eso esta bien que disfrutéis.
Besines de bienvenida Ana
25/11/2009 at 11:04 Permalink
Menda, ‘eso’ es LA tortilla… la más rica que puedas comer, totalmete jugosa, a pesar de tener más forma de sandía que de tortilla
El misterio es dónde hace este buen hombre las tortillas, porque yo todavía no me lo explico…
Marta, me has pillao
Eso es una de las columnas del salón de Abderramán III, en las ruinas de Medina Azahara, a la cual no fuimos 
Ves? Otro motivo para volver!!
Rey, pues ya va siendo hora de que visite a sus súbditos del sur, que no sabe usted lo que se pierde!!
Me puedo quedar con las dos???? Gracias!!
A mí me queda a tres horitas de casa (en tren y si la combinación es buena). En cuanto a si Córdoba es más bonita que Granada.. la verdad es que no sabría cuál de las dos elegir
Besines a tothom!!
25/11/2009 at 20:37 Permalink
Tengo pendiente un viaje a Córdoba, aunque no pueda hacerlo a través del río Guadalquivir.
En cuanto a lo de la tortilla… Mmm, no se me ocurre pensar que las haga en una olla, ¿no? ¿O hace dos o tres “tortillones caleteros” y los pega?
25/11/2009 at 20:38 Permalink
Madremiadelamorhermoso!. Cordoba:la columnayelcerramientotrabajadocomosideganchillosetratase-ylatortillagigantesurecipienteycomogiraránlamegatortilla.
Me alegro disfrutaráis del viaje, que ya era hora (acabo de ver tuu post anterior)
26/11/2009 at 11:48 Permalink
Marta, que se me olvidó decirte… más que patios, vimos plazuelas y calles. La Calleja de las Flores, por ejemplo, es una maravilla, igual que la placita en la que desemboca… para tirarse allí una tarde, sentadita, con un buen libro y dejando el tiempo pasar.
Yo la fiesta de los patios sí que la conozco, y la verdad es que es una maravilla… motivo número cuatro para volver
Capitán, Córdoba bien merece que cambie usted el ‘Círculos’ por el AVE
Lo de la tortilla (ay, omá, qué tortilla!!), con una olla no creo… tiene pinta como si la hicieran en una ‘carmela’, las sartenes esas altitas negras esmaltadas que tienen dos asas, sabes cuáles te digo?? Pero claro, sigo sin imaginarme cómo hacen hasta que la tortilla empieza a cuajarse…
Lo de los dos o tres tortillones caleteros, descartado. Está demasiado bien ligada por dentro
Vinti!! Guapa!! Se te ha estropeao la barra espaciadora!!!
Sólo os he puesto una pequeñita muestra… lo de la Mezquita es para entrar, quedarse directamente con la boca abierta, y no atinar a cerrarla hasta que han pasado al menos dos días… y lo de la tortilla, para no dejar de mover la boca hasta que te has comido la última miga
Besines a todoooos!!
26/11/2009 at 11:56 Permalink
Ohhh nenusca, placer el viajar!! y si son por tierras tan dignas de su historia como Córdoba…; lo que tú dices, entras en un éxtasis que te deja con un estrabismo en los ojos, tonto, tonto! Yo te digo, tú lo sabes, que pà allà me iré en cuantito pueda, esa es la idea;, lo (entiéndeme) malo de vuestras tierras es que ´como tooito me gusta, que si Cádiz, que si Córdoba…, Sevilla, Almería, bien, ¿ por dónde me decido yo para sentar mis posaderas y mi cerebrín cansadín cuando tenga un dinerin para partir? Lo cierto, es que será Andalucia…, y más cerca a ambos dos. Besos premianenses!
26/11/2009 at 20:16 Permalink
Cuatro día de ensueños en una ciudad mora con la mejor compañía, qué más le puedes pedir a la vida? Es maravilloso!
besos de jueves!!
26/11/2009 at 20:34 Permalink
Endora guapísima, sabes que aquí estamos con los brazos abiertos para cuando quieras venir, que qué maravilla de otro premianense instalándose por tierras gaditanas… así que si me pides que te ayude a decidir, supongo que ya sabes hacia dónde se inclina mi voto
Nennella, si es que no puedo pedir nada más, preciosa!!
Besines a todos, a repartir